domingo, 29 de noviembre de 2015

RAMÓN CONTASTI


         Prócer angostureño que participó como oficial activo en todas las Batallas decisivas de la Independencia desde Venezuela hasta el Perú y posteriormente destacó en la vida militar; política y social de Guayana.
            El coronel Ramón Contaste tuvo dentro del acontecer político grancolombiano, una posición contraria a la del Libertador, puesto que militó consecuentemente bajo las banderas del gran caudillo José Antonio Páez, pero como muchos, expuso y consagró su vida de soldado en aras del ideal sublime de la emancipación y no conforme con ello, se vino a su tierra orinoqueña a llenarla de orgullo con sus galones y a servirla ya como Comandante de Armas o Gobernador.
            La vida de este prócer comienza el 14 de octubre de 1795 cuando lo trajo a esta tierra que se empina sobre el río, sus padres Don Agustín Contaste y Doña María Hermenegildo Arcadio, quienes tuvieron otros cuatro hijos. El era el penúltimo y fue bautizado por el cura rector de la Catedral, con el nombre de José Ramón Calixto, pero siempre se dio a conocer simplemente como Ramón Contaste.
            Agustín Contaste, su padre, era Alguacil Mayor y Capitán de milicianos, se radico en Angostura a finales del siglo dieciocho, procedente del Principado de Cataluña, de donde era nativo. Aquí en Angostura contrajo matrimonio el 2 de enero de 1774 y como funcionario público tuvo acceso a una buena educación para sus hijos, entre ellos, Horacio, quien también fue oficial del Ejercito Libertador y participó en la guerra de la emancipación americana
            Los Contaste estuvieron al lado de la emancipación desde 1810, pero en el caso de Ramón Contaste, éste no se alistó en el Ejército patriota sino en 1817, a la edad de 22 años, que es cuando efectivamente inicia la carrera militar como subteniente del Batallón de infantería Bravos de Páez que junto con los batallones Rifles, Barcelona y Albión, un regimiento de caballería y dos escuadrones de lanceros conformó el ejército con el cual Bolívar invadió a la Nueva Granada.
            De manera que como subteniente del Batallón Bravos de Páez, Ramón Contaste participa en las batallas de Guacharaca y Trapiche de Gamarra, Gámeza, Pantano de Vargas y Boyacá que sella la independencia de Nueva Granada el 7 de agosto de 1819. Ese mismo año su batallón triunfa en Alto de las Cruces y es ascendido a teniente.
            Luego de la batalla de Carabobo y Cartagena (1821) es ascendido a Capitán y con ese grado forma parte de las tropas patriotas que combaten en Bombona asegurando la independencia de Guayaquil (7 de abril de 1882); Junín (6 de agosto de 1823) que liberó al Norte del Perú y Ayacucho (9 de diciembre de 1824) que determinó la independencia total de ese virreinato. Al año siguiente (27 de agosto de 1825), el Libertador lo ascendió a Teniente coronel efectivo y dos años después se retiró del servicio militar para retornar al seno de su familia.
            Para 1827 cuando se produce el retorno del Teniente coronel Ramón Contaste a la Angostura, la provincia de Guayana junto con Barinas y Apure pertenecía al Departamento Orinoco bajo la jefatura de un intendente que a la sazón era el Pbro. José Félix Blanco con residencia en Barinas. El gobernador de Guayana era el general José Manuel Olivares y estaba la provincia dividida en los Cantones de Angostura, Upata, Piacoa, Caicara y San Fernando de Atabapo. Cada cantón gobernado por un juez político. La población total no pasaba de los 40 mil habitantes, la mayoría concentrada en Angostura.
            Esa fue la provincia que encontró Ramón Contaste cuando regresó a su Ciudad natal, luciendo sus condecoraciones del Sur: Estrella de los Libertadores, Cruz de Boyacá y Busto del Libertador en Lima. Había dos bandos políticos, reflejo en cierto modo de los conservadores (Bolívar), partidarios del centralismo y de la República única e indivisible; y liberales (Santander) que propugnaban el federalismo bajo el concepto de mayor independencia y autonomía para cada Departamento.
            El oficial angostureño, con esas estrellas y galones logrados a plomo limpio en las batallas decisivas de la independencia de Venezuela, Cundinamarca y Quito, inmediatamente tomó partido al lado de los liberales que harán todo lo posible y se valdrán de cualquier pretexto para forzar la barra hacia el federalismo.
            Apoyado en Alcaldes, munícipes, la guarnición de la plaza y parte de la población civil, Contaste encabezó un movimiento contra el intendente del Departamento, quien se hallaba en Angostura comisionado por el Libertador para poner en práctica las más recientes medidas impositivas del Gobierno de Bogotá. El movimiento que se hizo efectivo el 30 de octubre de 1827 terminó expulsando al intendente y derrocando al Gobernador, contra cuyo mandato se manifestaban descontentos el comercio y el grueso de los guayaneses; pero solamente se sostuvieron en el Poder durante mes y medio que hizo acto de presencia en el escenario provincial el General José Laurencio Silva, en calidad de Comandante General del Departamento, expresamente enviado por el Libertador desde Bogotá para someter a los insurrectos contra el orden constitucional. Contaste fue detenido y remitido a Valencia mientras otros cabecillas enviados a Bogotá y Cumaná.
            Tan pronto regresó se volvió a ver en otro complot, (23 de septiembre de 1828), ya no contra Olivares, quien había sido repuesto en la Gobernación, sino contra su sucesor el coronel José de la Cruz Paredes. Pero éste logró imponerse al cabo de tres días de sublevación y esta vez Contaste fue enjuiciado y por lo tanto, provisionalmente inhabilitado para un ejercicio más activo a favor de la causa separatista.
            En 1929 trata de encontrar su estabilidad emocional profundamente perturbada por los acontecimientos militares y políticos, en el sacramento del matrimonio. Entonces-23 de marzo- sale de su noviazgo con Casimira Grillet Canales y la lleva al altar de la Capilla de la Casa diocesana porque la Catedral aún no estaba concluida.
            De esa unión habrán de nacer su homólogo Ramón, quien se casó con Cristina Laveaux; Justa y Avelina, primera y segunda esposas de Miguel Aristiguieta; doctor en jurisprudencia y quien murió soltero al igual que su hermano menor Francisco y Luciana, casada con George Mathison Urabaneja.
            El forcejeo que se daba en los Departamentos para evitar que se prolongara consolidar la Dictadura de Bolívar en áreas del centralismo tuvo su culminación con la separación de Venezuela de Gran Colombia ocurrida después de la renuncia y muerte del Libertador, mas, en el Departamento Orinoco, el conflicto entre bolivarianos y separatistas con saldo importante de fusilamientos, entre ellos, el del coronel Remigio Fuenmayor en la misma Plaza Mayor donde fue fusilado Piar, no quedaría resuelto sino en julio de 1831 cuando los tenientes coroneles Ramón Contaste y Río Bueno recuperaron pacíficamente la Plaza Angostura.
            Contaste comprometido con la separación desde un comienzo, por convicción y acaso por fidelidad a Páez, en cuyo batallón que llevaba su nombre (Bravos de Páez) había iniciado su carrera militar, vio asegurado su porvenir político y por elección constitucional fue designado Gobernador de la provincia para el período 1832-1835 que le sucedió el General Tomás de Heres, a quien acompañó en la Comandancia de Armas con el grado de coronel, hasta 1838.
            En 1838, Florentino Grillet fue electo Gobernador y Heres pasó a la comandancia de armas en reemplazo de Ramón Contaste, quien virtualmente asumió una conducta neutral al dividirse políticamente la provincia entre partidarios de Heres y sus opositores la Sociedad Filantrópica, liderazada por Juan Bautista Dalla-Costa (padre).
            Siendo heres Comandante de Armas, fue asesinado en su propia casa de habitación el 9 de abril de 1842. Entonces el gobernador Grillet designó al Coronel Contasti en su lugar. Pero Luego el gobierno central le dio facultades especiales al general Rafael, secretario de los Departamentos de Guerra y Marina, para que se trasladara a Guayana a prevenir cualquier situación inconveniente que pudiera desencadenar entre los bandos el asesinato del prócer. Urdaneta modificó el cuadro gubernamental designado  a Contasti Jefe Político y al Coronel Ramón Burgos, comandante de armas. Fue el último cargo, esporádico por demás, que ocupó el Coronel Ramón Contasti.
            Durante los diez años restantes tuvo escasa o ninguna figuración en el escenario político, debido a que el general José Antonio Páez había dejado de tener influencia decisiva en el poder a partir de 1843 cuando ascendió el general Carlos Soublete y se hizo más profunda a nivel nacional, la división entre oligarcas y liberales, situación  que odiaba Contasti, prefiriendo ver los toros desde la barrera. Ni siquiera aparece firmando la carta que autoridades y varios vecinos enviaron al Congreso Nacional solicitando cambiar el nombre de Angostura por el de Bolívar. Contasti virtualmente no estaba de acuerdo con sustituir el nombre toponímico por otro eponimito no obstante todas las glorias que pudieran tener el Libertador, de cuyo lado nunca estuvo por ser contrario a la unión en una sola República de Venezuela, Nueva Granada, y Quito
            Luego de Soublete fue designado Presidente de la República el general José Tadeo Monagas (1847-1851), quien terminó expulsando a Páez tras la intervención armada al congreso. El capitán José Tomas Machado era monaguista y como tal fue gobernador de Guayana dentro de su período constitucional y el de su hermano José Gregorio.
            El 5 de diciembre de 1852, a la edad de 657 años, falleció el coronel Ramón Contasti y tocó al capitán Machado presidir las ceremonias oficiales de los funerales, sin presentir que a los pocos meses, el 27 de julio de 1853, aun sin concluir su segundo mandato, encontraría también la muerte.
            Era obispo de Guayana, Monseñor Mariano Fernández Fortique y Vicario General el Pbro. Silvestre Guevara y Lira, quien más tarde llegaría a ser Arzobispo de Caracas. Ambos oficiaron los funerales del prócer de la Independencia, coronel Ramón Contasti, pero sus restos no fueron inhumados en la Catedral como los de Heres y el Capitán José Tomas Machado, centro y jefe de los liberales en Guayana, sino en el Cementerio Municipal que en la ocasión estaba siendo ensanchado.

            El Coronel Ramón Contasti, quien luchó como oficial del Ejército patriota en todas las batallas decisivas de la independencia de Venezuela y América, es uno de los Próceres angostureños olvidados. Por ser antibolivariano, ni una calle, ni una escuela, ni una plaza lo recuerdan. En cambio, Francisco (pancho) Contasti Gerardino, esclavo manumiso de su hijo menor y quien figuró contra Cipriano Castro en la Batalla de Ciudad Bolívar de 1903, corrió con mejor fortuna, pues una plaza con su busto le erigió la Municipalidad en 1968.  

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