domingo, 29 de noviembre de 2015

JOSÉ TOMAS MACHADO

Oficial de la marina guerra de Venezuela durante la gesta de Independencia y Gobernador del Estado Bolívar en tres ocasiones.   Nació en angostura el 24 de diciembre de 1788 y falleció el 10 de enero de 1862.
Nacer un hijo en Navidad significaba un privilegio cristiano para el matrimonio del portugués y maestre de navío, José Díaz Machado y la angostureña Petronila Afanador y Salas. Por esa convicción, cuando su primer niño nació el 24 de diciembre, celebraron la particularidad del he­cho con el vino madera que nunca faltaba en las botillerías de una ciudad que apenas veinticuatro años atrás habían sido fundadas sobre un cerro a la orilla derecha del Orinoco.

José, como su padre, y Tomas como el patrono de la ciudad, lo bau­tizaron en su propio domicilio porque la iglesia que dos anos mas tar­de seria erigida en Catedral, aun no estaba terminada. El niño José Tomas Machado creció y comenzó sus estudios en una escuela de lati­nidad y primeras letras que tenia su asiento en la casa que seria sede del Congreso Republicano de 1819. Después, sus padres lo enviaron a Portugal para igual que su padre siguiera el camino de la náutica estudiando ciencia y matemática.
En 1810, cuando tenia 22 anos y se hallaba en Angostura de regre­so y al lado de sus parientes los Afanador, puso a prueba su fogosidad juvenil y participo en los acontecimientos que a nivel del Ayunta­miento precipitaron la renuncia del Gobernador don Felipe Iniciarte, estimulados por los sucesos del 19 de abril de ese ano en Caracas. Pero este movimiento político, determinado por la situación de la rea­leza hispana y la invasión napoleónica, quedo frustrado en lapso de 23 días al reaccionar los blancos hispanos contra los criollos y tomar de nuevo las riendas del Ayuntamiento para desconocer a la junta Suprema de Caracas a favor del Consejo de Regencia, representante legitimo del Rey Fernando de España.
Los blancos criollos, identificados con la junta Suprema de Caracas fueron sometidos a prisión. José Tomas Machado, entre ellos, confesaría más tarde que “fuimos reducidos a los más inmundos calabozos, cargados con grillos y cadenas, por el Brigadier Gobernador don Matías Farreras. De los patriotas encarce­lados, algunos murieron aqui y otros enviados a las prisio­nes de Puerto Rico y Ceuta".uso a la orden del coronel Francisco González Moreno, quien secundado por el coronel Francisco Javier de Sola, había sido designado por la junta Suprema de Caracas, coman­dante de las fuerzas expedicionarias para reconquistar la provincia de Guayana y sumarla al proceso de Independencia.
         A comienzos de 1812 arranco la operación con unidades militares apostadas en Soledad, Santa Cruz de Orinoco y Barrancas mientras 32 cañoneras entraban por el Orinoco. Los expedicionarios tuvieron ven­tajosamente un primer encuentro con los realistas en el Cano Macareo el 27 de febrero, y el 25 y 26 de marzo en la ensenada y cerro de Sorondo ocurrio el enfrentamiento definitivo. Mala fortuna para los patriotas, pues las fuerzas realistas de Angostura, comandadas por el alférez José Chastre, demostraron estar mejor preparadas.
Después de este fracaso, José Tomas Machado marcho a Valencia y se incorporo al ejército del general Francisco de Miranda que trataba de frustrar la ofensiva de Domingo Monteverde. Miranda lo destino a la escuadrilla que bajo el mando del teniente de fragata Miguel Valenzuela, operaba en el Lago de Valencia. Allí lo colocaron al man­do de una cañonera para apoyar las acciones libradas por el coronel Juan Pablo Ayala en el Portachuelo de Guaica. Prosiguió luego en los combates de La Victoria y Pantanero, pero de nada valió aquel esfuerzo que parecía victorioso. Miranda había hecho sus cálculos y determi­nado que no estaba su ejército de 4 mil hombres preparado para una guerra larga y sostenida y que preferible era capitular a tiempo bajo ciertas condiciones, como en efecto sucedió el 25 de julio de 1812.
Pero Monteverde, luego de aceptar y suscribir los términos de la capitulación, no resistió la tentación de violarlos y emprendió una re­dada contra los patriotas que incluyo hasta el propio Miranda. El joven José Tomas Machado no pudo escapar de la trampa. Fue captu­rado y hundido en los pontones de Puerto Cabello donde después de nueve meses de prisión fue absuelto por la Real Audiencia. Libre y provisto de salvoconducto, retorno a Angostura, pero en esta su ciu­dad natal fue de nuevo perseguido y confinado en el poblado de Barcelonesa (La Paragua) en 1813.
         Después de la Batalla de San Félix librada por el general Manuel Piar y mientras persistía el sitio de Angostura y fortalezas de la antigua Guayana, Machado se sacudió la modorra del confinamiento y salió a incorporarse a las fuerzas patriotas para ya no mas ser perseguido ni interrumpido en su desiderátum de libertad. El Libertador to puso a la orden del Almirante Luis Brión y pronto quedó alistado en las fuerzas sutiles del bajo y alto Orinoco, al mando del capitán margariteno An­tonio Díaz.
En 1825 fue electo representante por Guayana ante el congreso de Colombia y a fines del mismo año, nuevamente Capitán de Puerto en Angostura. El 17 de enero de 1829, para salir de su viudez, contrajo matrimonio en segundas nupcias con Felina Jiménez Cardier y sumo a su prole otros dos varones: Julio Simon y Pedro. Ya estaba en camino la separación de Venezuela de la Gran Colombia, ante la cual asumió un comportamiento neutral al lado del General Tomas de Heres, quien recién retornaba a la ciudad luego de concluida la campaña militar del Sur.
Separada Venezuela de la Gran Colombia y registradas las muertes de Sucre y Bolivar, muchos de los héroes de la gesta independentista tomaron partido al lado del general José Antonio Páez, entre ellos, el general Tomas de Heres, quien durante la presidencia del llanero se desempeño como Gobernador (1836-1840) y Comandante de Armas. Aliado principal de Heres fue siempre el capitán José Tomas Machado, quien también llego a ser Gobernador en tres oportunidades y asimis­mo presidente de la Diputación Provincial que en 1841 se hizo sentir cuando aprobó la petición de un grupo de ciudadanos extranjeros a fin de que le asignara un terreno para la construcción de un campo­santo particular, toda vez que los católicos no aceptaban que sepulta­ran muertos de religiones distintas en el cementerio principal.
Quienes apoyaban entonces al gobierno de Tomas de Heres eran tildados sarcásticamente de "antropófagos" mientras que los oposito­res capitaneados por Juan Bautista Dalla-Costa (padre) asumían el calificativo de "filántropos" Ambos grupos políticos extremaron sus diferencias hasta el odio que degenero en el asesinato del general To­mas de Heres, la noche del de abril de 1842, cometido por encargo con un disparado de arcabuz hecho desde una de las ventanas de su domicilio.
El asesinato estremeció los cimientos sociales de la región y trascendió hasta el Poder Ejecutivo Nacional, el cual hubo de intervenir en­viando al general Rafael Urdaneta primero y al general José Laurencio Silva después, para aplacar los ánimos y restaurar la normalidad so­cial y política del Estado.
Esto se logro a duras penas, pero con la elección de Carlos Soublette como Presidente de la República, para el lapso 1843-1847, las pasio­nes políticas desbordadas retomaron su cauce, especialmente por la identificación y empatia de Soublette con los filántropos, por el mismo hecho de estar el casado con una hija del caudillo Juan Bautista Dalla Costa.
 Finales de 1818 fue electo junto con Eusebio Afanador, Juan Vi­cente Cardozo, Fernando Peñalver y Pedro León Torres, representante por la Provincia de Guayana al Congreso de Venezuela a instalarse en Angostura el 15 de febrero de 1819, pero no pudo incorporarse sino el 15 de marzo debido a que se hallaba con las fuerzas sutiles del Apu­re y a partir de entonces asistió regularmente a las sesiones hasta su receso el 20 de enero de 1820, luego de la firma de la Constitución de Venezuela y de la Carta Fundamental que creaba la Republica de Co­lombia integrada por Venezuela, Nueva Granada y Quito.

Al entrar en receso, el Congreso nombro su Colisión Delegada de la que no formo parte José Tomas Machado debido a que debía asumir el cargo de Comandante de Matricula de la Marina y suplir la falta del titular Manuel Tinoco en la Capitanía del Puerto de Angostura. Entonces, estando separado del Congreso solicito ante la Comisión Delegada le concediera alguna parcela apta para la agricultura y esta sin discutirlo mucho, le otorgo mil fanegas de tierra de cultivo en el Bajo Orinoco y cano de Tipurna.
El 10 de julio de 1821, el Congreso de Angostura salio de su receso para atender a una convocatoria de sesiones extraordinarias, pero su miembro José Tomas Machado no pudo incorporarse por hallarse en Margarita en tareas relacionadas con su cargo. Ese ano recibió el empleo de alférez de navío y el nombramiento oficial de Capitán de Puerto. Para entonces ya había formado familia junto con su esposa Concepción Contasti Arcadio, con la que tuvo cuatro varones: Serapio, José Luis, Rafael y Tomas.
Como  el general Carlos Soublette, al igual que Páez, era conserva­dor, la oposición encabezada por José Tomas Machado se afilio a la corriente liberal. Fundo la llamada "Sociedad Liberal" y al calor de, movimiento llego a ser Gobernador de la provincia en 1845, 1849 y 1853. En 1854 fue ascendido a Capitán de fragata y comandante del Apostadero de Angostura. Se retiro a la vida privada siendo Capi­tán de Navío en 1860. Siguieron su huella política muy de cerca varios de sus hijos, entre ellos, Serapio Machado, quien presidio la Asamblea Constituyente que decreto el Estado Soberano de Guayana a raíz del triunfo de la Guerra Federal, y Tomas Machado, Goberna­dor en 1877. Su hijo Rafael también incursiono en  el campo de la política local y llego a ser diputado de la Asamblea Legislativa.

Por iniciativa de el, de Rafael, su padre tuvo casa propia, construida en la parte mas alta de la antigua calle La Muralla, hoy Paseo Orinoco con calle Venezuela y para ello busco a expertos albañiles conocedores de la técnica de construcción de entonces a base de piedra, cal, arena y barro.
Los citadinos, pronto le dieron nombre: "Casa de las doce ventanas" y allí vivió el Capitán con su segunda esposa hasta que murió el 30 de enero de 1862, a la edad de 74 anos, siendo presidente del Estado Soberano de Guayana, Juan Bautista Dalla Costa hijo, quien dispuso para el prócer solemnes funerales. Sus despojos fueron inhumados la Catedral hasta noviembre de 1942 que junto con los del genera. Tomas de Heres, fueron trasladados al Panteón Nacional.

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